domingo, 23 de febrero de 2014

LAGUNA TURQUESA: CAMINATA DE DOMINGO


Hace algún tiempo, entre las herramientas que ofrecen Google Earth, Wikiloc y Panoramio –entre muchas otras-, se hace imposible no saber cómo encarar un trekking en Tierra del Fuego. Son variadas las indicaciones que existen para emprender una caminata. Este domingo, laguna Turquesa era una variable válida.  Galería de fotos. Mapa en Wikiloc


Así, el domingo último, cuando en Ushuaia el cielo estaba nublado y con la temperatura bastante baja, decidí caminar y “fotear”. Mis alternativas eran dos: Idearme algún senderito en la sierra Alvear o bien, animarme a la laguna Turquesa. Un pequeño espejo de agua, enclavado en medio de la sierra Sorondo. Con los datos que obtuve de la red y el empujón que me brindaron, decidí la última oferta.

El usuario tachi_adry de Wikiloc, publicó en abril pasado, una ruta para llegar a la laguna. En la página del trek, aclaró detalles mínimos pero suficientes para iniciar el pequeño desafío de domingo.

Determinado, estacioné el vehículo a la derecha, en sentido Ushuaia Tolhuin, unos cuántos metros antes del estacionamiento que lleva a la laguna Esmeralda. Como detalle, aclaro que hay un ‘guarail’, hay un pequeño cartel con el número 8 y una huella que sube la ladera de la montaña. Me estacioné, preparé mi mochila e inicié la recorrida.

Antes de dejar la huella, cruza un sendero en sentido a Ushuaia, entiendo que pasa un gasoducto bajo él y muchos lo utilizan para correr en moto. Luego de unos metros hacia la izquierda, se ve claramente -en medio del bosque- un pequeño cartel que informa el inicio del sendero. Cabe acotar, que durante prácticamente todo el recorrido, el mismo va al lado del río que baja de la laguna. El bosque, de lenga y bastante abierto, permite que entre buena iluminación lo que facilita caminarlo.

Debo decir, que la totalidad del trayecto es subiendo la ladera. No hay momento alguno donde la caminata se haga un poco menos exigida, aunque, -aclaro- con mis preparación casi nula, se hace un paseo distendido y lleno de momentos para fotear. Al volverse y mirar las montañas que se van abriendo lugar entre las lengas, el paisaje adquiere dimensiones únicas. Dignas de contemplar.

Como mencioné al principio, el domingo se despertó nublado y con las cimas de las montañas nevadas, y eso se notó en el campo. Luego de lograr el límite de vegetación, se notó mucho más cómo el agua del deshielo se iba escurriendo en la tierra. Eso, dificultó ciertamente la caminata. Sobre todo, por el frío colándose en los borceguís.

Pero todo el frío, el cansancio que ya sumaba –apenas promediando el recorrido- y el agua, se esfumaron con solo ver las montañas en todo su esplendor. Lo rojizo de sus piedras, estaba suavemente pincelado por la nieve que aunque débil, le daba al lugar un panorama absolutamente distinto.

En este punto, quiero también decir que el sendero se va borrando. Como mencioné, la nieve y el agua hicieron que se desdibujara haciendo muy difícil continuarlo. En algunos puntos tuve que cortar camino, enterrar los zapatos en tierra mojada y jugar con el equilibrio.

El resto del camino está marcado el río y cuanto más se gana en altura, la vista hacia atrás se vuelve fabulosa. Ver la laguna Esmeralda en todo su esplendor escondida en medio de la sierra Alvear, es un placer. Su color verde esmeralda resalta del todo. El resto de las cimas, el cerro bonete y las nubes amenazadoras coronándolo todo, dan la sensación de estar cerca del cielo. Claro, es una sensación. Apenas, en este punto, se alcanzan los 600 msnm.

Cuando se va llegando a la laguna, el río avisa porque de ella caen algunas cascadas pequeñas que llenan de sonido todo el lugar. Por las condiciones del día, sin sol, el color de la laguna es de un verde pálido. Pero acompañada de altas paredes de piedra roja, enmarcada por la nieve y contemplando tamaño paisaje, llegar a ella se convirtió en todo un premio.

Una vez en la costa, se continúa por la derecha y una piedra en medio del agua, con otras más pequeñas, invita a descansar en ella y contemplar todo. Es que en los 360° de vista, estoy en medio de una postal. De esas que ven los caminantes más avezados y atrevidos, que se animan a cruzar montañas y llegar a lugares donde otros, no nos animamos.

Después de tomar agua del río y comer algo, mi vista se detuvo en las paredes de la montaña. Como dije, el color rojizo domina la escena pero esta vez, tapizadas de un manto blanco de nieve y agua congelada. Seguí con la mirada el río y más arriba, desde la cima, un tempano de nieve y hielo dejaba que el agua fluyera ruidosamente entre las piedras. Caminé un poco más arriba, alcance los 720 metros de altura y paré.

El riesgo de seguir subiendo era mucho. En las piedras, el hielo y la nieve complicaban todo. Bajar también fue complicado. Tomé varias fotos más y de a poco, con mucho cuidado decidí comenzar a retirarme. Frente a todo lo que había recorrido, cerca de 2 kilómetros en subida, la vista se regocijaba. Todo era hermoso y más, cuando las nubes comenzaron a desaparecer y dejaron lugar al sol. Con su luz dorada dio brillo a todo.

Cuando llego a lugares como el que acabo de compartir, no dejo de recordar a muchos trekkinistas que se lanzan a la aventura entre el bosque y las cimas fueguinas. Como dije, los leo en las redes sociales, admiro sus fotos y la destreza (técnica y atrevimiento) para llegar a lugares como este. Humildemente, para mí siempre que conozco un lugar nuevo, es alcanzar una meta. En este caso, una meta impuesta por la curiosidad y las ganas de llegar más lejos.

Creo que las fotografías cuentan mejor que este artículo, la belleza de nuestros Andes fueguinos. Queda el desafío de animarse y con cuidado, conocer un poco más allá.



1 comentario:

  1. Muy buen día!
    Realmente impresionante el artículo, me llamó la atención cuando iba buscando información en Internet algunas fotos y mapas que conducen a la laguna turquesa. Tan animado en conocer después de que el domingo último caminamos por segunda vez a la laguna Esmeralda que es otra belleza fueguina.
    Con esta información y que le pone toque poético me anima a conocer y lo haré dentro de poco.
    Muchas gracias.
    Abel Albujar

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