lunes, 5 de diciembre de 2011

CUANDO EL HOMBRE SE INTERPONE A LA NATURALEZA

Una línea de aves de porcelana y los gaviotines
El Saint Christopher mira Ushuaia desde la bahía hace muchos años. En 1957 quedó recostado sobre el fondo de la costa y es en ese instante, cuando nace el romance entre ambos.


Con el correr de los años, su silueta pasó a formar parte de las postales más famosas y que más lejos han llegado; por todo el mundo. Su relación se amplió ocasionalmente con la fauna marina (lobos, huillines y demás) y se profundizó definitivamente,  con las aves del Beagle. 

Su silueta pasó a formar parte de las postales
más famosas y que más lejos han llegado
Hace poco menos de dos años, y ante la iniciativa de los vecinos de la ciudad, Prefectura Naval Argentina determinó la restauración y puesta en valor de su estructura. Decíamos por aquellos días: “Con la proyección de fotografías sobre el estado de situación del remolcador, los presentes pudieron observar el nivel de abandono y deterioro de la nave, como así también se conoció cada detalle que demandó la obra” en oportunidad de la presentación de los trabajos.

Entonces, el titular de PNA, Prefecto Sergio Gaetani, dijo que “la finalidad fue tratar de recuperar y restaurar al buque”. Fue en el marco de la Eco Costa y los 200 años de la repartición nacional.

Recientemente la Municipalidad de Ushuaia lanzó el Mes del Arte Fueguino (MAF), una serie de artistas participaron del evento realizando una “instalación” en la estructura del barco y en inmediaciones a él. Dicha acción, además de la graciosa ocurrencia, tuvo otras consecuencias.

Es que como sostenemos, entre el viejo buque norteamericano y las aves fueguinas, el amor creció tanto que con la realización del MAF, se vio entorpecida por ruido. Así da cuenta un vecino de la ciudad, apasionado por el avistaje de estas criaturas y sorprendido por su desaparición del monumento costero.

Marcelo Carlos de Cruz, conocido trabajador del turismo fueguino y avistador de aves aclaró que “la baranda del San Christofer es muy importante para las aves que nidifican en el Canal Beagle y nos visitan todos los años, como el Gaviotín Sudamericano” y reconoció que “las aves están como perdidas porque no tiene su lugar ganado después de varios años utilizándolo, no pueden usarlo” sostiene.

El profesional dice que “se genera impacto a las aves” y graficó además que es interesante observar el trabajo que les genera “darle de comer –a sus pichones- y las veces que no pueden capturar peces. Sin dejar de lado que perdieron un lugar ideal para realizar la alimentación” y se relaja al descubrir que “estamos a tiempo”.

“Me parece muy bien que se expresen con el arte y que el arte es cultura, pero en mi comunidad, espero que tenga un arte que pueda respetar a nuestra avifauna maltratada día a día” dice el licenciado De Cruz.

Para cerrar, se contactó con las artistas y agregó: “pido muy encarecidamente que cuando termine este festival, tome conciencia y retire su obra del lugar, es muy triste cambiar un lugar donde había vida ahora vea esa vida perturbada con una obra que habla del impacto humano, vaya contradicción”.

Afortunadamente, las dueñas de la obra no esperaron para dar su versión y sentar postura. Así, las autoras informaron que la obra será desmantelada cuanto antes, mediando autorización de la Prefectura. Justificaron su acción al desconocer “que la baranda del barco era el lugar en que los gaviotines se alimentan” dijeron.

Si bien es cierto que en el Saint Christopher se llevaron adelante obras de restauración que demandaron meses, entienden que “no provocaron cambios en el comportamiento de las aves” o al menos eso se les informó.

Finalmente es bueno saber que dos pasiones se trenzaron por un momento. El amor por las aves y su hábitat modificado y adoptado y el arte en el marco de una convocatoria multitudinaria. Sin embargo, tranquiliza saber que en este caso, “no es conciencia lo que faltó sino información”.

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