viernes, 4 de junio de 2010

Isla de los Estados por Sergio y Perla (Primera parte)



En el Día Mundial del Medio Ambiente, queremos compartir con todos los habitúes de Momentos en el Fin del Mundo una entrevista que compartimos con Sergio Anselmino y Perla Bollo luego de su expedición en Isla de los Estados de principios de 2010.

Si bien la producción de la nota se ha visto demorada por varios factores, responsabilidad absoluta del editor de este sitio, creemos que ellos son exponentes claros del trabajo que significa el cuidado y protección del Medio Ambiente en la Tierra del Fuego.

La charla data de febrero último y fue reproducida en el programa “Decantaciones” de Radio Nacional Río Grande –producido y conducido por el periodista e historiador Oscar Domingo Gutiérrez- en ella, los naturalistas cuentan detalles de la travesía que, aún hoy, genera expectativas por los resultados, datos y relevamientos que están siendo procesados.



¿20 mil fotografías tomaron?

Sergio Anselmino: Si. Obvio que hay muchas que hay que seleccionar, otras que hay que descartar porque, realmente, el clima no permite hacer el trabajo que uno quisiera. Nunca tenes luz, luz mala o lloviendo. A veces no sacas la cámara. Entonces pones un poco de luz, sacas varias y después le sacamos mucho a la fauna. Más o menos 20 mil y no sé si más.
Hablando de la salida de acá, aprovechamos a fotografiar lo que hicimos en velero también, lo que pasa es que estuvimos muchos días. Son muchos días y muchos lugares diferentes. Entonces, la del Faro tengo de día, con la luz prendida, con la luz no prendida, cuando cae el amanecer, con flores, sin flores. Un archivo importante de fotos.

¿Durante el tiempo que ustedes estuvieron en la Isla, 75 días, cuál fue la sensación que les recorrió continuamente el pensamiento, en función del Proyecto Fotográfico?

S: En un principio, ninguno de los dos conocíamos la isla así que, desde el momento en que la habíamos visto desde (bahía) Buen Suceso, la habíamos podido ver, lo que era el contorno porque muy rara vez se puede ver desde tanta distancia. Desde Buen Suceso a la isla hay 30 kilómetros, así que es muy raro poder verla porque siempre está tapada por nubes. Entonces, llegar a la isla en el velero, ya ahí nos empezó a impactar el lugar. Era un lugar al que queríamos ir hace años, ya hace 4 que estaba organizando todo. Entonces al llegar a ese lugar, desde ya que empezamos a sentir cosas importantes. Es un lugar muy especial, un poco diferente a esto y sumado a la ansiedad que teníamos y a los deseos que teníamos de estar allá, las sensaciones empiezan desde el arribo a la isla.


¿Dónde desembarcan?

S: En Puerto Parry. Ahí está el destacamento de la Armada, ahí hacemos el campamento base en sí de todo el recorrido, porque es ahí donde bajamos el kayak, los alimentos, todo y desde ahí partimos. Desde ahí comenzó nuestro recorrido. Primero con dirección noroeste, hacia bahía Hoppner. No hicimos caso a algunos que ya conocían la isla y que nos habían dicho que no saliéramos de Puerto Parry, porque era un lugar con muchos acantilados, así que no les hicimos caso y salimos, pero bueno entendemos que ellos tenían razón del por qué. Es una parte muy difícil de transitar, muy difícil.


¿Es muy escarpada?

S: Puerto Parry es el fiordo más profundo que hay en Isla de los Estados.
Perla Bollo: Es muy agudo y está contorneado por un cordón de montañas de 400 metros aproximadamente, que lo contornea absolutamente todo. Nosotros a los 20 minutos de estar caminando, de comenzar el primer día con las mochilas completamente cargadas, a los 20 minutos estábamos colgados de un acantilado entre ramas de arbustos, piedras que había que trepar si o si, con dirección oeste y no había otra vía de escapatoria. Era trepar el acantilado o volver para atrás, que tampoco se podía.

¿Cuánto peso en mochilas llevaban?

S: Pudimos conseguir un estuche para las cámaras con un arnés que lo llevábamos adelante nuestro, en el pecho; eso nos facilitó tener las cámaras a mano para sacarlas y no llevarlas en la mochila. Y en mochilas, llevaba una cada uno; muy cargadas con casi 20 kilos en equipo de fotografía y video. En la primera etapa no sabíamos cuántos íbamos a demorar. En el mapa veíamos que teníamos 3 kilómetros para llegar a un lugar, y por ahí decíamos ‘bueno hoy a la noche llegamos’ y no llegábamos. O sea, que pasaban horas y no podíamos recorrer tres kilómetros, entonces es una travesía muy lenta. Necesitábamos tener una importante reserva de baterías, de pilas más que nada, para las cámaras de fotos, tarjetas de memorias y todo eso, empieza a sumar mucho peso. Llevábamos 90 pilas ‘AA’ con nosotros todos el tiempo, para las linternas, para el GPS. Llevábamos aproximadamente 35 raciones de comida, raciones se entiende un paquete de fideos o de arroz, que era lo único que comíamos por día. A la noche, era la única cena que hacíamos. Y después lo complementábamos con alguna barra de cereal o chocolate. Entre el peso cuento la carpa, la bolsa de dormir, la muda de ropa, botiquín, el trípode de la cámara, bueno son cosas obligadas. Tienen que estar siempre, en realidad de lo que llevamos usamos todo.


P: Una cuerda, como seguridad que utilizamos al final porque la cuerda se utilizó para bajar las mochilas. Había lugares donde no podíamos pasar o descender porque la mochila, al querer bajar, te pega atrás entonces había que sacarse la mochila y bajarlas de a una con la soga. Y al revés también, subir él primero, subir las mochilas, subir yo, subir la otra mochila.
S: El volumen de la mochila y según qué lugar sea, puede generar que uno no pueda bajar o el peso te tire para atrás o el volumen te empuje. A veces teníamos que bajar la mochila porque había que bajar netamente escalando, o sea, eran paredes verticales. No me refiero a 20 metros, pero cinco metros pero con una mochila sería imposible de bajar. Eso había que hacerlo porque no había más lugares. No era buscar el peor o el que más riesgos representara. Todo lo contrario, lo que más queríamos era estar bien y que no nos pase nada.

Cuando eran frenados por lo agreste del lugar, ¿qué pasaba por ustedes?

P: Te genera muchísima impotencia, hasta que llega un momento en que en el transcurso de los días, era como que nos íbamos complementando con el lugar en sí. Te vas uniendo y dejando de lado las expectativas que tenías, todo lo que uno se había planteado antes de salir. Porque la geografía, el clima, todo va poniendo su ritmo; los tiempos los decide ahí el clima, el lugar. Siempre, cuando bajé, me di cuenta que gobierna la naturaleza. Porque el viento determina todo, determina la vegetación, ha modificado tanto que es como que está controlado. Los tiempos los maneja el clima, la geografía y ya sabíamos, a los cuatro o cinca días de salir, que no éramos nosotros los que disponíamos en cuánto tiempo íbamos a hacer algo. Era algo más allá de nosotros. A la mañana decíamos ‘se va a hacer hasta donde se pueda, hay que disfrutarlo lo máximo cada lugar’ sabiendo que habían pocas probabilidades de volver a verlo. Porque esa era otra realidad.



S: A los cinco días de haber salido, nos dimos cuenta que habíamos adelantado muy poco, comparándolo con otras travesías que hemos hecho, nos planteamos que la distancia que habíamos hecho en cinco días, la teníamos que haber hecho en dos o en un día. Realmente, tuvimos que concientizarnos que esto iba a ser muy lento y que aparte lo que estábamos haciendo era documentar y que eso a veces genera mucho tiempo y más cuando esta sumado al clima que es algo que desmoraliza mucho. En el transcurso de todos que hicimos, a veces acampábamos uno o tres días para recorrer los lugares sin la mochila. Porque el problema de lo lento que avanzábamos era el peso de nuestra mochila. Cuando la dejábamos hacíamos caminatas más agiles, entonces ahí ascendíamos las cumbres que veíamos que nos podían interesar, las lagunas del interior. Entonces hacíamos un recorrido de cuatro o cinco kilómetros sin la mochila. La idea no era hacer una carrera, documentar genera tiempo. La geografía es muy difícil de transitar, hay mucha vegetación. Habían momentos que teníamos la vegetación hasta el pecho, pisábamos agua, habían pozos, eso hace muy lento. Yo soy más alto que ella, obvio que lo sufrió mucho.



Primera parte del programa de Oscar Domingo Gutierrez "Decantaciones" con Sergio y Perla



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