domingo, 6 de diciembre de 2009

Disertaron sobre la Reserva Natural Urbana “Bahía Encerrada”

El Museo del Fin del Mundo y la Asociación de guías de Turismo de Tierra del Fuego explicaron –el viernes por la noche- los alcances de la futura Reserva Natural Urbana “Bahía Encerrada” de Ushuaia, mediante la disertación del guía Pablo Fanjul.

Contó con la presencia de funcionarios de la Municipalidad de la ciudad, Estela Dominguez de “Ushuaia Magnifica” y la secretaria de Desarrollo y Gestión Urbana, Viviana Guglielmi; junto a quienes se instrumentarán los elementos legales y técnicos con el fin de concretar la ansiada reserva; también de integrantes de la asociación y personal del museo.

Fanjul inicio su exposición haciendo una reseña, powerpoint de por medio, de las motivaciones que los llevaron a gestionar la reserva, “queremos hoy, contarles cómo fue surgiendo la idea, que es muy interesante” mencionó.

Una foto que documentó un hecho, fue el disparador, talleres de avistaje de aves con los más jóvenes inspiraron y la colaboración permanente del Museo del Fin del Mundo, lograron que tres entes –la asociación, la municipalidad y el Concejo Delibertante- llegaran a consensuar una norma legal que da vida a la Reserva Natural Urbana “Bahía Encerrada”

“Esto fue el detonante” contó el profesional mientras apreciábamos una fotografía, “acá explotó todo, con esta imagen; la trajo a nosotros Mingo y se ve que estaban rellenando el lugar; vio que se estaba rellenando el pastizal natural que quedaba” y detalló que “a partir de allí transmitimos la inquietud de tratar de evitar ese relleno al Museo” y desde entonces los engranajes han ido poniéndose en marcha hasta lograr la sanción de la ordenanza que norma la misma.

“Se pusieron en contacto con Estela Domínguez, de Ushuaia Magnifica, y al otro día se logró limpiar el relleno de ese pastizal natural” y comentó que, a raíz de este hecho, “todos empezamos a ver el área de otra manera, de una forma diferente” y supieron de la cantidad de aves que anidan en ese lugar, mediante un informe de Parques Nacionales al tiempo que reconoció “no teníamos conocimiento y ahí fue creciendo la idea, evolucionando”

Pablo Fanjul dijo que motivados por la cursada en la Escuela Argentina de Naturalistas, “la mentalidad cambió, a partir de esos nuevos conocimientos”

¿Por qué protegerla?

- El sector posee valores naturales, históricos y educativos de relevancia.

- Naturales: Visitan la zona 49 especies de aves. Es un pastizal y humedal.

- Históricos: Antigua Misión Anglicana. Origen de la voz “Ushuaia”. Antigua pista de patinaje.

- Educativos: Contacto con la naturaleza, aula natural a cielo abierto, talleres de avistaje de aves.

- Recreativas: Paseos en bicicleta, correr, patinaje, avistajes.

- Jerarquizar y poner en valor.

- Potenciar un espacio público.

- Turístico: motivar a la permanencia de los visitantes.

- Incluirlo en el Circuito Nacional de avistaje de aves.

Amén de lo dicho, también Fanjul relató la forma en que se encontraba el sector, donde la contaminación y la desidia por parte de los ushuaienses, le dieron al lugar una suerte de postal gris de abandono.

Mediante una campaña de limpieza, de la que participaron desde Prefectura Naval Argentina; la Armada; la Municipalidad; entes privados y la comunidad, se logró limpiar el sector en un 80%. Se encontraron desde escapes de automóviles, ruedas y un sinfín de basura. Las fotografías son más que elocuentes.

Entre los fundamentos legales esgrimidos, a la hora de considerar esta reserva, los actores principales de la iniciativa recurrieron a la Carta Orgánica municipal de la ciudad; Código de Planeamiento –capítulo zonificación-; Plan Estratégico Ushuaia; Plan estratégico de desarrollo turístico sustentable. Tambien se contó con la permanente colaboración y asesoramiento técnico de Aves Argentinas.

Como final de esta primera etapa, Fanjul relató que se ha hecho la nivelación de tierra negra que se trajo desde el Valle de Andorra, se estarán saneando –poco a poco- los afluentes cloacales que desaguan en el sector y, para alegría de muchos, ya se ha comenzado a recrear el bosque nativo con la plantación de ejemplares de lengas. Algo, por demás positivo.

El siguiente paso, es lograr el co-manejo entre la Ciudad y una ONG a fin de conservar el lugar, la construcción de veredas, sendas, miradores y la señalética, tareas que serán encaradas desde 2010, como mencionó el guía.

Como conclusión, se desprende que, desde la motivación de unos pocos, se logró que la ciudad valore el sector y con el aporte técnico de Aves Argentinas, se demostró el interés que despierta la futura reserva.

Ambientes representados en el área propuesta (*)

En el área sugerida para la creación de la Reserva Natural Urbana Bahía Encerrada, hay representados diferentes ambientes.

Todo el extremo sudoeste corresponde a un relleno realizado por la Municipalidad de Ushuaia desde el año 2000 y hasta el 2008, las partes más antiguas de este relleno han sido colonizadas por diferentes especies recientemente; en el sector ubicado entre este relleno y la calle Capitán Mutto, que no ha sido modificada por el relleno, existe un pastizal más o menos denso con algunos ejemplares de ñires.

La costa de la denominada Bahía Encerrada, frente al Barrio La Misión Baja, presenta una pendiente relativamente pronunciada cubierta de pastizales y la playa es de grava; el resto ha sido modificado totalmente por los sucesivos rellenos (tierra, arena, canto rodado, piedras) y no ha sido colonizado por ningún tipo de vegetación.

Por último, del otro lado de la Pasarela Luis Pedro Fique, se presenta la costa marina de la bahía, que si bien ha sufrido modificaciones éstas no han alterado notablemente el paisaje original, es una playa de grava seguida por el talud que corresponde al relleno de la citada Pasarela y de la ampliación de la Avenida Maipú.

Vegetación (*)

La vegetación se concentra principalmente en el sector sudoeste y la costa sur de la de la Bahía Encerrada; es fundamentalmente de pastizales con diferentes características. El extremo oeste cercano al distribuidor de tránsito es una vega de pastizales bajos; luego existe un sector anegado que se extiende desde la margen del Arroyo Buena Esperanza hasta pocos metros antes de la calle, siguiendo hacia la costa de la Bahía Encerrada y paralelo al anterior hay un importante cordón de “lengua de vaca”, desde esta zona y hasta el final del relleno más antiguo hay una cubierta vegetal en recuperación. Por último, en todo el sector costero de la bahía y extendiéndose hasta la intersección de las calles Capitán Mutto y Teniente Berraz existe una zona de pastizal de gramíneas, cadillo, milenrama, senecio y ñires.

(*) Anexo reserva Urbana Ushuaia (Asociación de Guías de TDF)

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