viernes, 21 de agosto de 2009

Imágenes del incendio en el Complejo “Cerro Castor”

La noticia del incendio, el segundo en poco tiempo, de las instalaciones del complejo del Cerro Castor –en la cota 480- llamó la atención de quienes se ven envueltos en la temporada invernal 2009.

Tanto público, turistas, operadores y entes gubernamentales fueron sorprendidos por las noticias generadas desde Ushuaia sobre el hecho, que además destapó una serie de situaciones –referidas al manejo de emergencias, coordinación entre las fuerzas de seguridad, etc- que no están del todo organizadas ante una contingencia de estas magnitudes.

Lejos de convertirnos en un portal de noticias, compartimos con ustedes las imágenes que nos hizo llegar Eduardo, sobre el incendio.

Recordamos que el Complejo “Cerro Castor” se emplaza en el cerro Krund y el Valle de Tierra Mayor en Ushuaia.


Crónica del portal www.reporteaustral.com.ar:

“Finalmente el edificio de la confitería ubicado en la cota 480 se derrumbó producto del incendio desatado cerca del mediodía de este jueves. El fuego se inició en el sector de la cocina. De antemano presumen que las freidoras habrían sobrecalentado el aceite generando las llamas. Los bomberos y personal de emergencia continúan trabajando en el lugar en la remoción de escombros. No descartan que las tareas se extiendan durante toda la noche para acondicionar el lugar.

Finalmente la confitería y restaurante de la cota 480 del Cerro Castor se terminó derrumbando ante el poder destructivo del fuego que redujo el lugar a escombros en tam solo un par de horas.

Por los testimonios recogidos en el lugar el incendio se inició en la cocina y hasta presumen que se debió a un sobrecalentamiento de las freidoras de dichas instalaciones lo que dieron origen al fuego, según informaron a Reporte Austral personal que trabaja en la extinción del siniestro.

Vale señalar que los bomberos y personal de emergencia continúan trabajando en el lugar, extinguiendo focos menores y también en la remoción de escombros.

No obstante fuentes bomberiles consultadas no descartaban que las tareas se extiendan durante toda la noche y madrugada de este viernes con el objeto de para acondicionar el lugar para que continúe operativo”


Cerro Castor

Es el más joven de Argentina y más austral del mundo. Muy cerca de la capital fueguina, donde el mar y las montañas se unen para protagonizar una deslumbrante geografía, Castor se encuentra a sólo 195 metros sobre el nivel del mar y alcanza en su cima los 1.057 metros.

Con un desnivel esquiable que llega a los 772 metros, Cerro Castor distribuye en 20 kilómetros un total de 24 pistas con distintas exigencias y sectores fuera de pista. El esquí de fondo es la práctica deportiva destacada, con circuitos que atraviesan bosques de lengas y que también pueden recorrerse con raquetas de nieve. (http://www.welcomeargentina.com/castor/)


Cerro Krund:


Buscando información sobre el nombre verdadero de este cerro y algo de su historia, dí con el sitio http://www.alborde.com.ar/ donde se publica este artículo.


Apostilla de un olvido

(por Carlos Zampante) El colorado Ernesto Krund supo ser policía. Eran épocas en donde casi la única vinculación de Ushuaia con el mundo era el mar. El resto de la Isla estaba conectada tan sólo mediante una huella de herradura. Los ingenieros y sus máquinas viales aún no habían llegado a estas latitudes.

No era persona fácil. Sus años de zorrero, en continuo diálogo con la soledad, a la rastra de sus incondicionales perros que alguna vez le salvaron la vida, marcaron su carácter indócil. No se llevaba bien con la disciplina policial. Pero no había baqueano mejor que él. Y eso, en épocas donde no había rutas, no era poca cosa.

En su paso por la policía, al Colorado Ernesto Krund le correspondió, entre otros trabajos, llevar el correo desde aquel villorrio ushuaiense hasta el lago Khami. A caballo, por supuesto. Eso en verano, claro, porque en invierno, con la nieve, el Cañadón del Chancho se ponía imposible.

Ernesto Krund, el Colorado, supo encontrarle la vuelta al problema fabricándose, con madera de lenga, unos rudimentarios esquís para sortear la nieve de ese inmenso valle y poder acceder al recientemente descubierto paso hacia el lago.

Claro que el trayecto era arduo como para hacerlo en el día. Y por eso Ernesto Krund, el Colorado, construyó a lo largo del camino un refugio donde pernoctar y guarecerse de los rigores de aquellos inviernos. O quizás Krund no lo construyó sino que ya estaba y él sólo lo aprovechó. O tal vez lo construyó él mismo, pero antes, en sus épocas de zorrero. Para el caso es lo mismo.


Ese refugio estaba ubicado cerca de Las Cotorras, en el paraje que después se denominó precisamente Rancho Krund. Quienes hemos fatigado esquís a lo largo y a lo ancho del valle, desde la década de los setenta, conocíamos perfectamente el lugar. Ése en donde el Rancho Krund era apenas una tapera. La que, como único mobiliario, ostentaba un descalabrado tacho para una calefacción que ya nadie encendía, por la inutilidad de caldear un ambiente constantemente arrasado por las frías ventolinas que se filtraban por doquier en paredes y techo.


La única abertura del rancho era una suerte de puerta, cuya ubicación de espaldas al viento estaba orientada al este. Y justamente hacia allí la mirada del caminante o del esquiador se topaba con una montaña.

Allí, en ese ámbito geográfico que ahora llamamos valle Tierra Mayor, y que en los tiempos del Colorado llamaban Cañadón del Chancho, pocas montañas tenían nombre. Por eso, para salvar el olvido o porque sí, algún andinista, ante la visión que de la montaña tenía desde ese agujero que servía como precaria puerta, la denominó Krund.

Desde ese momento, desde mucho antes que alguien osara dejar una huella de esquí en la fresca nieve de sus laderas, aquella montaña fue el Cerro Krund.

Y porque como la memoria se alimenta de pequeños retazos ya nadie se acordaba de Ernesto Krund, el Colorado, como el borrachín que había muerto en la indigencia a comienzo de los sesenta. A la memoria colectiva (a decir de verdad, la memoria colectiva de unos pocos) le había quedado la imagen de aquel policía–correo que recorría trabajosamente el Cañadón del Chancho con sus precarios esquís de lenga. Para aquella limitada memoria colectiva, Ernesto Krund fue el primer esquiador fueguino.

Después, mucho después, vinieron otros esquiadores que subieron trabajosamente el cerro a pie. Y luego las máquinas viales. Más tarde las aerosillas. Entonces a alguien se le ocurrió que Krund, el apellido de Ernesto, el Colorado, no era lo suficientemente marketinero como para atraer la atención de turistas esquiadores de otras latitudes. Fue entonces que el Krund montaña devino en Castor cerro. Así de simple.

Sin embargo, la memoria una vez más se resistía: aún nos quedaba el Rancho Krund, para recordar a Ernesto, el Colorado. Pero un día, ¡ay!, los geólogos advirtieron que esa tapera estaba justo arriba de las piedras justas que necesitaba el pavimento de la ruta. Y quedó sellada su suerte. El rancho molestaba y las topadoras dieron cuenta de él.

Y así es como quedó la memoria, con un cerro Krund devenido en Castor y un rancho Krund convertido en un despojo de troncos y maderas pudriéndose a la vera de un río de nombre casi impronunciable. Valga esta semblanza como un intento de rescatar de un rinconcito pequeño de nuestra historia un nombre que terminó arrasado por el marketing y por la topadora.

(Carlos Zampatti vive en Ushuaia desde hace treinta años, y siempre ha estado ligado a los deportes de montaña y al Club Andino Ushuaia)






9 comentarios:

  1. Qué horror!!!Impresionantes fotos

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  2. Yo siempre voy hay y aunque la seguridad es notable, aveces atras no es tanto. Pero veo que esto paso 2 veces seguidas asique no creo que sea porque se pasaron las Papas Fritas...

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  3. Que justo no?...habria que cobrar algun seguro che?...
    jaja...

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  4. Habria que cobrar algun seguro che?...
    Que justo no?

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  5. FUE UNA DESGRACIA CON SUERTE Y REALMENTE ESPERO QUE LOS EMPLEADOS DE LA CONFITERIA, ( QUE REALMENTE SON MUY AMABLES ) PUEDAN SOSTENER SU FUENTE LABORAL....

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  6. la verdad por ver ele incendio del cerro castor me entero de historias que yo ni sabia de la isla es para felicitar a los articulos del blog muy bueno

    saludos PABLO IMBODEN

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  7. Gracias por incluir en tu blog la nota mia sobre Ernesto Krund escrita hace casi seis años.

    Carlos Zampatti

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  8. la verdad una pena , pero para los que no saben el que tenia la consecion el señor beto , hacia la comida para el personal del cerro duarnte años fue y era una burla , venia en malas condiciones , nos dava las botellas chiquitas de agua usadas , con pinta labio incluido , se lo merece el de arriba castiga asique betooo a vender panchos a playa larga ........ hace la comida en otro lugar

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  9. pienso lo mismo el señor beto ,hacia la comida en malas condiciones ,pesimas y era una burla para los empleados venia en un bols grande y sucio con olor a podrido ahi tienen al que le hace la comida en 480 vallan a saber los que comieron ahi , asique betoo te lo merecess.. y handa vender panchos a playa largaa.. o hace la comida en otro lugar no en ushuaia y cmo persona dejas mucho que desear...

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