jueves, 3 de abril de 2008

El Reino Fungi de Laguna Bombilla





El feriado del 2 de abril pasado, 26° de la gesta de Malvinas, me encontró preguntándome ¿qué hacer?. Después de estudiar las alternativas que se me ofrecían, opté por subir a Blue y desandar la Ruta Nacional N° 3, en sentido norte.
Luego de traspasar la cabecera del Lago Escondido, tome la ruta que se abre de inmediato hacia la izquierda después del aserradero, con destino inicial a la Laguna Margarita, donde nace el río Bombilla.


Una vez que visité Margarita, decidí seguir hasta Laguna Bombilla. El río que nace en Margarita, desagua su contenido en esta laguna que esta separada del gigante Lago Fagnano tan solo por dos finas lenguas de rodado, arena y sedimentos. Sobre el costado izquierdo, en esa lengua hay un refugio de chapa, seguramente utilizado por los pescadores, ya que la zona (junto a la laguna Palacios) forma parte de cotos de pesca muy apreciados por los entendidos.
Decidido a bordear la costa de la laguna con el propósito de llegar a la diminuta franja de tierra, emprendí el recorrido por la derecha.

El sendero está dibujado, ya que este sitio es utilizado para acampe en épocas y eso se nota gracias a la gran cantidad de basura que los irresponsables que visitan el lugar, dejan. Es una pena, desde botellas, pañales, latas, vidrios y más basura se puede encontrar en Bombilla. Y eso, que hay depósitos habilitados.


Durante el recorrido, que inicialmente hice por el bosque, me detuve a observar el cambio que se está produciendo en las hojas de lenga. Sus colores varían del verde, amarillo, rojo, ocre y negro. La zarzaparrilla también muestra los cambios.


De pronto, el terreno se vuelve pantanoso debido a la desembocadura del Bombilla por lo que hay que ir río arriba. Desando el sendero y me cruzo con habitantes del bosque que también tienen sus particularidades. Los hongos.


Desde hace tiempo, cuando incursioné con mis visitas por el bosque, estas extrañas formas captaron mi atención. Quizás no sobresalgan del resto del follaje, como los ñires, las palomitas blancas o la siempre presente barba de indio, pero ellos, debajo de troncos, adheridos a ramas u ocultos bajo helechos enanos, están para cumplir su misión dentro de la diversidad del bosque. Aunque su reino es único, fungi, ellos conviven en armonía con los demás seres.

Generalidades


En biología el término fungi (latín, literalmente "hongos") designa un reino que incluye a los organismos celulares heterótrofos que poseen paredes celulares engrosadas mediante quitina y células con especialización funcional. También son llamados hongos. La especialidad de la biología, de la medicina y de la botánica que se ocupa de los hongos se llama micología.
Los hongos son organismos eucarióticos (con células nucleadas) que realizan una digestión externa de sus alimentos, secretando enzimas, y absorben luego las moléculas disueltas resultantes de la digestión, es decir, que se alimentan osmotróficamente (como las plantas) absorbiendo sustancias disueltas, pero a diferencia de aquéllas, los nutrientes que toman son orgánicos. Los hongos son los descomponedores primarios de la materia muerta de plantas y de animales en muchos ecosistemas, y se ven comúnmente en el pan añejo. (1)

En el bosque

Al iniciar la subida a la ladera de un cerro de escasa altura, el río Bombilla se topa con la infatigable labor de los castores (C. canadensis) y una castoreña y represa frena el curso del mismo. Al cruzarlo, sobre el fondo cristalino se observan pequeñas truchas (Salvelinus fontinalis).
Sobre un tronco muerto, el primer ejemplar de fungi se cruza ante el lente de la cámara. Dos hongos en repisa (Fistulina hepatica). Esta variedad “parasita varias especies de Nothofagus (coihue, lenga, ñire) produciendo pudrición de la madera. Spegazzini (1887) y Singer (1969) consideran esta variedad como una especie autónoma, a la que denominan Fistulina antarctica” (2)

Al seguir internándose el sendero en la castorera, llegando a la lengua de tierra que divide el Fagnano del Bombilla, llegamos a observar otra variedad de hongo. En este caso uno común en Tierra del Fuego. El ‘Pan de Indio’, “Se desarrolla sobre tumoraciones globosas (nudos) en ramas o troncos de ñire (Nothofagus antarctica), lenga (Nothofagus pumilio) y guindo (Nothofagus betuloides). Es un parásito débil, ya que lo soportan por mucho tiempo las especies parasitadas. Es comestible, pero insípido. Se utiliza para preparar chutney y otros encurtidos (pickles)” (2).

¿Y los otros?

Es difícil acceder a material bibliográfico sobre el reino fungi. En Ushuaia aun no he podido encontrar un libro que trate sobre micología, pero con una poco ayuda de la web, describo las especies más fáciles de reconocer y sin temor a errores. Los demás, sólo los publico a modo ilustrativo, de las variedades que se pueden hallar en nuestros bosques subantárticos.

El resto de la recorrida

Una vez superado el bosque, y de toparme con el recientre trabajo de un castor contra un arbusto de zarzaparrilla, la caminata continúa bordeando la costa del Fagnano. Al llegar al final de la lengua de tierra, se observa la unión de la pequeña laguna con el Khami. Es de aproximadamente 4 metros de ancho y de unos 60 o 70 centímetros de profundidad en su parte más honda.
¿Qué hice? Me quité las zapatillas y crucé al otro lado de la lengua. El frío de las aguas, el fondo pedregoso y resbaladizo logró que, que en un momento, casi desistiera del asunto. El viento era leve pero sumado a la lluvia, lal escenografía se volvía muy agreste.
Una vez del otro lado, el refugio de los pescadores se convirtió en excelente mora para regresar por una ruta que se abre hacia la entrada dl camping de Bombilla.
Unas cuantas vacas adornaron la postal, que a las 19, luego de dos horas de caminata, cerraba su capítulo.

Pan de Indio (Cytaria darwinii)


“Una gran variedad de hongos habitan la Isla, especialmente en las conas forestales más húmedas. Las más conocidas y menos usuales son los hongos de árbol, uno de los alimentos típicos de los yáganse, quienes comían todos los tipos que crecían en los árboles, pero ninguno de la tierra.
El más notable de éstos es Cytaria darwinii, el hongo de Darwin o Pan de Indio. Este parásito y sus varias especies vecinas crecen sobre los Nothofagus (lengas, coihues y ñires). El micelio - constituye el cuerpo vegetativo de un hongo (1)- del hongo produce un cáncer o nudo en el árbol. Durante el año, pero especialmente en otoño (cuando los indios los necesitaban más), sale la fruta (pelotitas redondas de color amarillo o anaranjado, que semejan damascos). Árboles salpicados de estos hongos constituyen una típica vista fueguina.
En primavera madura esta fruta, y aparecen gran cantidad de agujeritos, que le dan la apariencia de un panal de abejas. Los esporos son soltados, y el hongo cae a tierra, donde queda duro y negro, por mucho tiempo.
Los yahganes tenían muchos nombres para estos hongos: la misma especie poseía varios nombres, conforme a su tamaño y estado de crecimiento. Los secaban en palitos, para usarlos en comidas futuras” dice el libro ‘Tierra del Fuego’ (3)

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