lunes, 31 de marzo de 2008

Momentos en el Fin del Mundo con Natalie Goodall


El sábado pasado viajé nuevamente a Estancia Harberton (1886), a 70 km. al este de Ushuaia, con la intención de visitar por enésima vez el primer estableciemiento blanco de la Tierra del Fuego.
La conocí en 2006, por abril cuando la temporada ya estaba cerrada, viajé con mi amigo Martín de Ushuaia y fue él quién me enseñó el Árbol Bandera más famoso del mundo y pude recorrer las instalaciones de la estancia (al menos por fuera) que tantas veces había leído en la obra “El último confín de la Tierra” de Lucas Bridges.
Luego de recorrer el salón de té y observar los detalles como unas raquetas para nieve, un triciclo de Tom Goodall, biblioratos con publicaciones sobre el lugar y la familia Bridges-Goodall, los libros editados (Lucas Bridges y Natalie) y admirar las fotografías en el lugar, optamos por retirarnos hacia el jardín –donde se aprecian gran cantidad de especies fueguinas- nos dirigimos al Museo Acatushún donde se exhiben especimenes marinos y aves de la Tierra del Fuego.
Lamentablemente estaba cerrado, atienden hasta las 19, pero en todo el perímetro del lugar, se agrupan esqueletos, mandíbulas, y otras rarezas que la investigadora R. Natalie P. de Goodall reserva para su posterior análisis.
Continué en el lugar, tomando fotos y leyendo unas chapitas con números, seguramente códigos, hasta que en un paneo visual alcancé a ver a la investigadora dentro de un salón del museo.
Para un ‘fueguian’ como yo, convivir en la escuela primaria con el libro “Tierra del Fuego” –una obra celebrada en el mundo entero de divulgación científica y turística escrita en 1970- era casi obligatorio. Por ejemplo el diario La Opinión dijo sobre su edición “afincada en Tierra del Fuego desde 1963… Todo lo que vivió, toco, presenció, está en su libro” Con esto, se resume el espíritu de la obra mencionada. También se suma el hecho de haber leído cuanto artículo, nota o aporte hizo esta mujer para la divulgación científica de nuestra isla, agrega un valor más que importante a este personaje de cabello blanco y sonrisa amplia.
Así que, sin ánimos de ser ‘cholulo’, me pareció una buena idea esperar en ese lugar con la esperanza de poder saludarla y compartir un breve instante con alguien que tanto conoce.
Natalie, se levantó lentamente y se dirigió a la puerta lateral de Acatushún, y salió. Esperé un momento y la llame, ella me respondió con una sonrisa lo que me indicó, de buenas a primeras, que mi presencia no perturbaba tanto a la escritora.
Lentamente, con miedo y mucha reserva, me acerqué y le comenté quién era y qué buscaba.
Sonriendo, la señora Goodall me dijo que están trabajando mucho con el museo y que ya habían cerrado. Me lamenté por la novedad y le pregunté si nos podíamos tomar una foto. Sorprendentemente y muy coqueta, Natalie se acomodó el cabello y accedió.
Una vez que nos despedimos sentí, de pronto, como que nuevamente Harberton me había mostrado algo nuevo, algo intenso y me daba una muestra más de por qué es un lugar ideal para visitar una y mil veces.
Demás está decir, que la obra de Natalie, y las innumerables menciones que ha hecho de Tierra del Fuego en todo el mundo, hacen de esta conocedora de la vida fueguina toda una eminencia y punto de referencia a la hora de conocer nuestra región.
Ahora, la nueva empresa será conocer y recorrer el Acantushún para luego compartirlo en Momentos.

¿Quién es Natalie Goodall?

Una vez en la casa de té, en la construcción principal de Harberton, consulté por ella y me dieron a entender que siempre estaba sumamente ocupada con su trabajo en el Museo Acantushún de aves y mamíferos australes yq eu creían poco probable una charla con ella.
Natalie Goodall es norteamericana –nació en Lexington, Ohio- y vive en Tierra del Fuego desde 1963. Luego de enamorarse de la isla gracias al libro de Lucas, decidió viajar y conocer la estancia relatada en ese hermoso relato familiar que escribió el hijo del Reverendo Bridges.
Conoció Tierra del Fuego, conoció Harberton y también conoció a Tom. “el primer encuentro no produjo entre ellos, lo que se ha dado en llamar amor a primera vista… La cuestión es que seis meses después –corría el año 1963- Tom viajaba a los Estados Unidos, se traía a la viajera insólita convertida en esposa y la instalaba en el hogar de Harberton” dice el prólogo escrito por Armando Braun Menéndez.
Natalie tiene dos hijas, Anne y Abigail y también varios nietos, quienes viven en Ushuaia. Dice Braun Menendez, “una de sus labores más expresivas y genuinas la constituyen sus mapas regionales, complementados con finos dibujos en colores, representativos de indígenas, accidentes georgraficos, plantas, pájaros y peces, y las ilustraciones a la pluma con que ameniza y complementa el texto de su relato”
Un detalle de su trabajo: “En 1982, se abrió en Ushuaia el nuevo Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) y Natalie fue contratada por tres períodos bianuales. El resto de su trabajo científico en Tierra del Fuego (32 años) ha sido realizado ad honore” dice la web site del Museo.

Acantushún


Fue inaugurado el 10 de marzo de 2001 y su objetivo es promover la investigación de la biología básica y patología de mamíferos marinos, especialmente los pequeños cetáceos, y aves marinas de Tierra del Fuego y áreas adyacentes. Acatushún es el nombre que le daban los antiguos habitantes yámanas al lugar de la bahía Harberton en el que se encuentra el museo, pero se desconoce su significado.El museo es dirigido por la Dra. R. Natalie P. Goodall, bióloga especializada en la flora y fauna de la región. La exhibición reproduce una escena submarina, con 22 especies de pequeños cetáceos (delfines, marsopas y zífidos), 5 de pinnípedos (lobos marinos y focas) y algunas aves, en paneles o pintados en las paredes en posiciones naturales, mostrando su pigmentación externa y sus esqueletos armados por delante. Otras exhibiciones muestran diferentes aspectos más detallados de estos animales, como por ejemplo sus deformidades óseas, dientes, barbas, aletas y cráneos.Llegamos tarde ya que la temporada va de octubre a abril, pero no desesperamos ya que pronto podremos ver su muestra, y quién dice, poder dialogar con su fundadora.

A modo de cierre

Refiriéndome al nieto de José Menéndez, “puedo, sin temor a ser controvertido, repetir lo que ya dije tres años atrás: quien desee conocer Tierra del Fuego, su pasado y presente, no necesita transitar previamente por los venerables infolios de las bibliotecas públicas y privadas, ni recorrer tratados, repositorios, guías, atlas y otras colecciones. Una lectura de este compendio admirablemente realizado ha de ser una atrayente y fructífera portada para introducirnos a la Tierra del Fuego”

Por último, el libro se puede encontrar en Ushuaia en edición facsímile y a un precio más que accesible, recomendando tanto esa obra, “Tierra del Fuego”, como una visita a Harberton a modo de introducción a las maravillas que encierra el ‘confín de la Tierra’.

3 comentarios:

  1. Qué interesante. Suerte que puedes vivir esa aventura.
    Que la sigas disfrutando!!

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  2. Hola amor!!!, cada día que pasa me siento más orgullosa de vos, me encantó lo que escribiste sobre Natalie Goodal. Ali y yo la fuímos a consultar para la tésis de arquitectura (ya ni se debe acordar) nos prestó libros, mapas y nos narró historias muy interesantes e imperdibles.
    Un poco fue eso lo que influyó para que tomemos la sabia desición de vivir en la Isla, en lo personal me siento atrapada y cautivada por este lugar y me encanta que vos lo recorras y lo transmitas a través de este espacio que crece en todo sentido. Intelectual, informativo, turístico y narrativo.
    No aflojes, lo estás haciendo muy bien. Hasta cada segundo de esta pobre vida que me toca vivir en la que estás vos y todo es mejor. Lu

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  3. Hola. Soy la hija de Natalie Goodall y me encantó la nota que escribieron sobre ella y Harberton en internet el dïa 31 de Marzo de 2008. Busqué el nombre del autor por todos lados sin encontrarlo. Quisiera saber quien es el "fueguian" que lo escribio, para ver si lo conozco.
    saludos,
    Abby Goodall

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