lunes, 15 de octubre de 2007

Desvelar el Velo de Novia



Cuando se llega a la capital fueguina por la Ruta Nacional Nº 3, a escasos kilómetros antes del puesto de la Policía Provincial hacia la izquierda, el río Olivia recorre sus últimos momentos antes de internarse de llego en la bahía Ushuaia. En este punto, cuando se mira hacia el faldeo del monte más emblemático de la Ushuaia turística, se alcanza a divisar entre el follaje de lengas y ñires una caída de agua muy vistosa que los lugareños llaman ‘Velo de Novia’ Proveniente de los deshielos del imponente Monte Olivia y d el Cinco Hermanos, el río cae estrepitosamente sobre la roca metamórfica y describe un trazo singular, comparable a la tela de seda que usan las mujeres al contraer matrimonio. Luego éste, se une al brazo del Olivia para fundirse en un viaje común hacia el Onashaga (nombre que le daban los yámanas al canal de Beagle)


El turista, y el vecino ushuaiense, puede llegar hasta este lugar y, no solo apreciar la cascada, sino también oír el ruido del agua caer en la roca, admirar los rápidos en el río y disfrutar de la avifauna de la zona.
Para llegar a este lazo interminable de agua hay que llegar hasta la gruta de San Cayetano, luego del puente del río e internarse en el bosque por un sendero que se dibuja hacia la derecha. Hay que ser precavido y llevar calzado apropiado para la montaña ya que de otro modo el recorrido será pesado.

El sendero se borra de pronto, debido a la caída de varias decenas de árboles producida, se ve, por la acción del deshielo y los vientos. Hay que bajar cuidadosamente a la costa del Olivia y surcarla entre la roca y la ladera.

Luego de un rato de cruzar troncos y pelear con las ramas secas, se recupera nuevamente el sendero que nos conducirá por fin a la vista del Velo de Novia.La caminata de ida insume sólo 30 minutos a un paso medio. Una vez que se logra el objetivo, se descansa en un balcón natural frente a la caída de agua, desde donde se puede observar la Ruta 3 y el acantilado del faldeo.
Cerca de la ciudad, un recorrido breve pero intenso nos lleva a una de las clásicas vistas del sur de Tierra del Fuego. El Velo de Novia invita a ser visitado, descubierto y admirado. A minutos de la ciudad.

Mirar más allá del árbol

Como toda caminata y excursión, merece que los sentidos se agudicen, el cuerpo responda y sobre todo que los ojos y los oídos perciban todo a nuestro alrededor. Nos cruzaremos con variedad de hongos en repisa (Aphyllophorales), líquenes, musgos, las clásicas variedades de Nothofagus (lenga y ñire) y se pueden ver varias especies de aves.

Observaremos también, el incansable y para nada agradable trabajo del castor, roedor no autóctono que ha producido desastres naturales en muchas zonas de Tierra del Fuego y en particular en la zona sur de la isla. Un tronco añoso, ve el fin de sus días producto de los afilados dientes del animal.

El cielo confundirá su color celeste y blanco con el de los árboles. Bosques eternos dibujan en el faldeo de la montaña un sinfín de troncos grises y copas de un intenso color verde.Y por supuesto, es la Naturaleza la que nos enseña sus formas más ocurrentes y extrañas. Allí un tronco describirá un recorrido poco común y sorprendente.

Nota originalmente aparecida en http://www.infoaustral.com.ar/
Allí podrás encontrar más fotos de la caminata al Velo de Novia.

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